La regeneración del pensamiento Unionista (I)
Como parte de un proceso permanente de análisis, recientemente he reflexionado sobre el proceso evolutivo del pensamiento político del Partido Unionista, tomando como punto de partida los resultados electorales del año 2007 y nuestro actuar como Unionistas electos por medio del voto popular en el ejercicio de la democracia.
Hay algunos temas que deben ser profundizados y que ya han sido puestos sobre la mesa a partir de sendos discursos pronunciados por el indiscutible líder Unionista, Álvaro Arzú. Me refiero a conceptos como pragmatismo, educación cívico-militar , integración centroamericana, democracia administrada o dirigida, participación de la sociedad civil, soberanía, prensa, familia, religión y seguridad.
Sin embargo, el reto principal que decidimos enfrentar se refiere a la regeneración de las Instituciones del Estado y de la sociedad, frente a realidades que las desbordan.
Escribió Ortega y Gasset que la acción política consiste en tener una idea y un proyecto claro para el desarrollo vital de una nación. Para pensar y actuar se precisa por tanto un proyecto, un criterio y unos valores, y la voluntad precisa para llevarlos a cabo. En la vorágine del siglo XXI, el pensamiento conservador (“conservatism” en término de Robert Nisbet) tiene un inmenso campo para enriquecer el debate intelectual alrededor del renovado pensamiento Unionista.
Debe aclararse que Unionista no debe entenderse como sinónimo de conservador, pero el pensamiento conservador puede nutrir el pensamiento Unionista, así como también lo hace el pensamiento liberal. Negar esta realidad, es desconocer que el bagaje de experiencias heredadas que, si bien no son productos de la pura razón, tampoco son puramente irracionales.
La realidad a la que se enfrenta nuestra familia hoy día está afectada por las crisis, la amenaza del crimen organizado y el narcotráfico, las nuevas tecnologías y la ausencia de valores. Esta situación precisa de una reflexión rigurosa, selectiva y desde luego unionista. Merece la pena profundizar en algunos de estos conceptos.
Recuperar ideas y conceptos que tienen vocación universal
Con frecuencia, la información publicada en los medios, los comentarios apresurados o incluso la impresión real de las personas, califican como históricos (en el sentido de únicos) determinados hechos. Sin embargo, la perspectiva del tiempo y de la historia revela que tal visión no deja de resultar sesgada, aunque sea lógica pues cada tiempo tiene su devenir único.
Ortega nos recuerda una vez más que cada época es única para los que la viven, por eso sus momentos son históricos. Es en este escenario y en la circunstancia de los inicios del siglo XXI, que la encrucijada política, social, económica y moral que nos ocupa tiene mucho que ver con las respuestas a las crisis de valores y de liderazgo, con la búsqueda de nuevos modelos que acaso podamos encontrar en nuestras propias raíces y sobre todo en proponer como tarea prioritaria, una profunda renovación de la vida política.
La conquista del futuro requiere ideas sólidas, convicciones e ilusión para llevar a cabo los proyectos. Por ello es tiempo de rescatar ideas y conceptos con vocación universal, más allá del leve individualismo o del programa para la ocasión, para salir del paso. Sin objetivos claros, sin estrategia, sin programa, sin ideas y sin esperanza es imposible la regeneración, la renovación y el éxito.
- La educación cívica, decían los Unionistas originales, capacitaba a los pueblos moral e intelectualmente para gobernarse a sí mismos con normas de justicia, de orden, disciplina y de libertad.
- Los ideólogos unionistas originales fueron convencidos liberales y activos socios de logias masónicas dentro del Istmo y fuera de él. Los miembros y simpatizantes de una logia masónica tienen como objetivo la búsqueda de la verdad y el fomento del desarrollo intelectual y moral del ser humano.
- El ideario político del unionismo científico de principios del Siglo XX fue un conjunto múltiple de ideas y creencias donde confluían diversas corrientes de pensamiento político y subsistían distintas interpretaciones sobre un mismo concepto, más que una doctrina sistemática. El pensamiento político de los primeros unionistas fue moldeado por su experiencia de vida: el exilio y la persecución política de las tiranías centroamericanas y por las lecturas de ciertos autores contemporáneos y el influjo de diversas corrientes de pensamiento político imperantes en el momento de su formación académica y de su aventura política.










Comentario por Julio R Sánchez S:
Publicado el 5 agosto, 2011
Que ineresante la reseña historica!!!! es decir..sino como podemos definir q es unionismo….como saberlo?????? es decir, cuando tenia 16 en 2003 lo q me vino a la mente en una mente poco entrenada y bastante atribulada fue……”unionismo del itsmo”???? suena bastante comico pero fue lo que pense y claro…me parecio absurdo…hehehe, pero hoy cabalmente despues de tanto ataque al partido y siendo un claro simpatizante del lider del grupo me pregunte??? pero unionista por q??? q bueno encontrar respuestas, la verdad refleja una gran cultura por parte del sr. alvaro, lastima q no hayan mas comentarios…..mis felicidades al sr. rayo que escribio un excelente articulo!