Incultura II

Incultura II
Escrito por Mariano Rayo

Guatemala, 15 de marzo de 2011. En junio pasado escribí un artículo en este mismo espacio sobre la incultura de muchos al criticar el paso a desnivel llamado Presidente Jorge Ubico, hoy debo volver a abordar la incultura por el ataque montado contra el nuevo paso a desnivel en el sector de Vista Hermosa Zona 15, que se llamará Presidente Rafael Carrera.

La detracción hacia la decisión de la Municipalidad de Guatemala proviene nuevamente de los denominados grupos progresistas, quienes en un pavoneo de desconocimiento histórico, un prejuicio asentado y una profunda intolerancia, rechazan un reconocimiento al fundador de la República de Guatemala en 1847, el Capitán General Don Rafael Carrera.

El hundimiento de la Federación Centroamericana, que condujo a que se estableciera la soberana República de Guatemala, tuvo sus raíces en las pugnas y rivalidades que se habían venido desarrollando entre los liberales y conservadores de los respectivos Estados aun antes de la declaración de Independencia en 1821, y que hoy, aún no se superan.

Siendo el Presidente Carrera un incuestionable conservador, su vida y legado, no sólo han sido tergiversados, sino se ha sido injusto en cuanto a su tratamiento histórico, todo proveniente, en su momento de los liberales, y ahora de los “progresistas”. La figura de Rafael Carrera y la naturaleza real del régimen conservador, son temas cuyo rescate histórico sólo se ha emprendido en las últimas décadas. Sin embargo, la escasa difusión de los viejos y nuevos trabajos académicos hacen que las inexactitudes y mentiras sobre Carrera prevalezcan, incluyendo aberraciones en los libros de texto escolares.

El líder innato, Rafael Carrera, nació en el barrio de Candelaria, en la ciudad capital, en 1814. Su padre fue boyero y su madre una empleada doméstica que más tarde abrió un puesto de venta de cordelería en el mercado central. Carrera creció durante el turbulento período de la Independencia y del establecimiento de las Provincias Unidad de Centro de América. Tenía 14 años cuando se enganchó como tamborilero en el ejército federal, durante la guerra civil de 1827-29. Es acá donde empieza a formar sus valores conservadores.

Después de la derrota de 1829, el ejército se desbandó y los liberales promovieron sus reformas con criterios vengativos. Carrera deambuló por el país desempeñando distintos trabajos, fue empleado de españoles y franceses, pero su labor como porquerizo en Mataquescuintla, marcó el resto de su vida. Su estrecha amistad con el clero conservador rural, proporcionó a Carrera el marco ideológico dentro del cual canalizó sus inquietudes. En 1837 contrajo matrimonio con Petrona García, hija de un terrateniente local, quien lo acompañó en las batallas y lo ayudó a aumentar su patrimonio económico. Rafael Carrera era de corta estatura, pero poseía gran inteligencia natural y una aguda percepción de los hechos y personas que lo rodeaban.

Inicialmente, Carrera comandó una patrulla encargada de hacer cumplir la cuarentena del cólera, pero después organizó sus tropas contra el gobierno liberal. El liderazgo de Carrera transformó las derrotas en victorias, y su fuerza creció al punto de retar al gobierno. Su liderazgo militar permitió la derrota definitiva de Morazán en 1840, así como a los invasores provenientes de El Salvador y Honduras, pero también acabó con el separatismo de Los Altos que, en 1838, se había separado de Guatemala.

Rafael Carrera defendió la soberanía territorial de Guatemala ante las reiteradas invasiones provenientes de los países vecinos. Carrera tuvo su más importante acción de su carrera militar el 2 de febrero de 1851, cuando enfrentó y derrotó al enemigo salvadoreño y hondureño en San José La Arada, cerca de Chiquimula. Después de esta victoria, Carrera logró la paz y el progreso económico, que permitió reducir la enorme deuda externa de la República, herencia de los regímenes liberales anteriores.

No se puede negar que los años de gobierno del Presidente Carrera puede catalogarse como un severo régimen autoritario, pero porque negar el ingreso de los indígenas y mestizos en los más altos puestos de la administración. Carrera rompió el monopolio del poder de la élite criolla, y logró la participación popular en el gobierno y el reconocimiento de la dignidad y valor de la mayoría de los indígenas.

¿Por qué negar la defensa de la soberanía territorial de Guatemala que realizó Carrera de manera reiterada? ¿Por qué negar la paz social y el progreso económico significativo que se dio en su Gobierno? ¿Por qué no reconocer que las victorias militares del Capitán General? ¿Por qué no reconocer la defensa de Rafael Carrera a los derechos del pueblo? ¿Por qué negar la historia de la República de Guatemala desde su fundación en 1847 por el Presidente Carrera? ¿Por qué si el Ejército de Guatemala conmemora cada 2 de febrero la Batalla de San José La Arada, se quiere negar el reconocimiento al estratega de dicha gesta heroica?

El Presidente Rafael Carrera falleció el 14 de abril de 1865, y a casi 136 años de su muerte, llegó el momento de reconocerlos por sus méritos, aciertos y legados, y no sólo criticarlo por sus errores. Los primeros son más que lo segundos.

Escrito el 18 de marzo de 2011.

1 Comentario »

  1. Comentario por Luis Hernández:

    Publicado el 19 marzo, 2011

    Sr. Rayo me agradò su artìculo y al final creo que todos tenemos logros como errores. ¿¡Pero por que ver lo malo y olvidarnos de lo bueno?!

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